Tu empresa ha cambiado.
Tu web, no.
Renovamos la web de empresas que están haciéndolo bien y se presentan en internet como si acabaran de empezar.
La misma esencia, con una web que sí te representa
Renovamos la web de empresas que están haciéndolo bien y se presentan en internet como si acabaran de empezar.
El punto de partida
Tu web no miente sobre lo que haces: se quedó pequeña. Y mientras tanto el cliente te descarta antes de llamar, el talento no te encuentra, y tú llegas a la reunión teniendo que explicar lo que la web debería haber contado sola.
Primero
Antes de tocar nada, ponemos en claro qué hacéis, a quién os dirigís y qué os gustaría cambiar. Tú decides: tendrás el control total sobre los contenidos y sobre los cambios, todos los que hagan falta.
Después
Aquí no empezamos de cero. Rescatamos lo que ya tiene valor —el nombre, la esencia, los colores, la identidad, las fotos— y lo llevamos al presente.
Y por último
Que cargue rápido. Que se vea bien en el móvil, que es por donde entra la mayoría. Y que quien llega sepa en un segundo cómo pedirte presupuesto. Se busca generar oportunidades de negocio.
Servicios
Puedes necesitar solo la web, solo la marca, o las dos cosas. Se venden sueltas porque son proyectos distintos, con precio y plazo propios. Si necesitas ambas, sale mejor juntas.
Rediseñamos tu página web o la creamos desde cero. Tú nos cuentas cómo trabajáis en una conversación; los textos, la estructura, el dominio, los correos y la publicación son cosa nuestra.
Se contrata sola, aunque tu marca se quede como está.
Renovamos o creamos tu identidad visual: logotipo, colores, tipografía y manera de hablar. Recogido en un manual que tu equipo pueda usar sin llamarnos.
Se contrata sola, aunque no vayas a tocar la web.
Es lo más habitual y lo que mejor sale. Cuando la identidad se decide a la vez que la web, no hay que rehacer nada después: los colores, la tipografía y el tono nacen ya pensados para la pantalla en la que se van a ver.
Cómo trabajamos
Casi todas las empresas que nos llaman tienen ya una web. No quieren otra distinta: quieren la suya, pero al día. Ese es todo el concepto de Renace y la razón del nombre: darle una segunda vida a algo que ya existe y que costó levantar, en vez de tirarlo y empezar de cero.
Porque en una empresa que lleva años funcionando hay mucho más valor del que parece a simple vista. El nombre que la gente ya reconoce, el color que lleva la furgoneta, la foto del fundador, la forma concreta de explicar lo que hacéis que os ha funcionado durante años en cada reunión. Todo eso no se tira. Se rescata, se ordena y se lleva al presente, que es un trabajo bastante distinto —y bastante más difícil— que abrir una plantilla en blanco.
Lo que sí cambia es el envoltorio: la estructura, la velocidad, cómo se ve en un móvil y lo fácil que resulta contactar contigo. Eso es un rediseño web, y es lo que hacemos.
Trabajamos con dos reglas que no negociamos. La primera es la cercanía: hablas siempre con la misma persona, de principio a fin, sin traspasos internos ni gestores de cuenta. Contestamos el teléfono. Y si algo no nos parece buena idea, te lo decimos, aunque sea tuya. La segunda es la profesionalidad: precio cerrado y fecha de publicación desde la primera propuesta, sin horas abiertas, sin «según alcance» y sin mantenimientos que aparecen tres meses después.
Estamos en Alicante y trabajamos para toda España. Para la mayoría de proyectos no hace falta vernos en persona, pero si prefieres que nos sentemos y estás cerca, mejor.
Sin comerciales, sin gestores de cuenta, sin traspasos internos. Quien te atiende la primera vez es quien hace el trabajo y quien te lo entrega. Y si algo no nos parece buena idea, te lo decimos.
Sabes cuánto cuesta y cuándo se publica antes de decir que sí. Si algo se sale del presupuesto, te lo decimos antes de hacerlo, no después.
Cuánto tarda en cargar, si se entiende qué vendes, cómo se ve en el móvil, cuánto cuesta pedirte presupuesto y si apareces cuando alguien busca tu servicio. Te decimos qué falla y qué te está costando.
Cogemos una parte real de tu web, la rehacemos y te la enseñamos funcionando. Sin coste y sin reunión previa. No tienes que imaginarte nada ni fiarte de una promesa.
Aquí mandas tú. Qué se queda, qué se cambia y qué se añade. Cuantas vueltas hagan falta hasta que el contenido diga exactamente lo que quieres decir.
Diseño, textos, desarrollo, dominio, correos y publicación. Te lo entregamos en marcha y te explicamos cómo cambiar tú lo que quieras cambiar más adelante.
Preguntas
Solo si hace falta y solo si tú quieres. Renovar no es empezar de cero: si tu marca funciona y la gente te reconoce por ella, se queda. En muchos proyectos tocamos la web y no tocamos la identidad.
Cuando sí recomendamos revisarla, te explicamos por qué y decides tú. Nunca es una condición para trabajar juntos.
Depende del tamaño de la web y de si entra también la marca, así que no te vamos a dar una cifra al aire. Lo que sí garantizamos es que la primera propuesta lleva precio cerrado: ni horas abiertas, ni «según alcance», ni sorpresas a mitad de proyecto.
Antes de esa propuesta miramos tu web y te enseñamos qué cambiaríamos, sin coste. Así sabes qué estás comprando antes de hablar de dinero.
Entre una y tres semanas, según el tamaño del proyecto.
La fecha de publicación va en la propuesta, junto al precio, y la cumplimos. El plazo depende sobre todo de una cosa: la rapidez con la que nos llegan tus fotos y tus datos. El diseño y el desarrollo los controlamos nosotros; el contenido lo tienes tú.
Sí. Hacemos webs desde cero igual que rediseños.
Si partes de cero, el trabajo previo es mayor —hay que definir la estructura y los textos desde el principio— y eso se refleja en la propuesta.
No. Los escribimos nosotros a partir de una conversación contigo. Tú los revisas y cambias lo que quieras, tantas veces como haga falta, hasta que digan exactamente lo que dirías tú.
Sí. La web es tuya: el dominio, los correos y los archivos quedan a tu nombre, no al nuestro. Si prefieres que los cambios los hagamos nosotros, también, pero no te obligamos a contratar un mantenimiento para poder tocar tu propia web.
Trabajamos para toda España. Estamos en Alicante y, si tu proyecto está cerca y prefieres que nos veamos, encantados. Para el resto, la mayoría del trabajo se hace igual de bien por videollamada y correo.
Al renovar tu web mantenemos las direcciones que ya funcionan, y las que cambien se redirigen, para no perder el posicionamiento que ya tenías. En la práctica, un rediseño bien hecho suele mejorar el posicionamiento, porque Google valora muchas cosas, entre ellas, la velocidad y el comportamiento en el móvil, que es justo donde suelen fallar las webs antiguas.
No pasa nada y no debes nada. La demostración es gratuita precisamente para eso: para que decidas con algo delante en vez de con una promesa. Si no te convence, podemos probar otras vías o dejarlo estar. Sin compromiso.
Contacto
Si ya tienes web, la miramos y te enseñamos qué cambiaríamos, sin coste. Si todavía no la tienes, cuéntanos qué necesitas y te decimos por dónde empezaríamos.